Chiquilín

Diseño de packaging

Reto

El vínculo más potente con las marcas no es solo lo que comunican y lo que sabemos de ellas: es la experiencia emocional que hemos vivido a través de ellas y las sensaciones que nos evocan. Para una generación, la que ahora somos padres o abuelos, Chiquilín nos evoca nuestra infancia, y especialmente a la relación con nuestros seres queridos. Este proyecto es una oportunidad para transmitir ese vínculo emocional a través del packaging, en una edición limitada.

Solución

No siempre es necesario reinventarse. En este caso, la mejor opción para este proyecto de packaging la encontramos en la iconografía de la identidad visual de marca que Chiquilín tenía a principios del siglo XX. Apostamos por crear una edición vintage que permita el vínculo emocional y que también sirva para contar el secreto de su éxito. Para ello, se utilizamos recursos ilustrativos originales, mezclados con recursos vintage actualizados.

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