Gallina Blanca

Rediseño de gama para nuevas variedades

Reto

Gallina Blanca quiere rediseñar su histórica gama de sopas con el objetivo de hacer del icono de la gallina (sello de calidad) un key asset de la marca, y asociar la naturalidad tanto al producto como a la marca, sin perder el amarillo como código de color identificativo en el packaging de sus productos.

Solución

Reemplazamos el clásico bol por la olla y el cucharón, para hacer más foco en el proceso de cocción que evoca a lo casero y lo tradicional. Los ingredientes se muestran más apetitosos y luminosos, ganando protagonismo dentro de la arquitectura del pack. El texto “Sin conservantes” se ubica en una zona privilegiada para seguir sumando a las bondades del producto y el sello de “El auténtico sabor de siempre” cierra el diseño a modo de garantía de calidad.

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