Chiquilín

Un sabor muy vintage

El éxito de la edición vintage de las galletas Chiquilín planteó un gran reto para la marca. ¿Y si recuperamos una imagen más tradicional y lo cambiamos todo? Debíamos crear una estategia de branding de marca que recogiera el testigo de la edición vintage para potenciar la marca Chiquilín, convirtiéndola en un emblema y haciendo de ella mucho más que una galleta para el desayuno ¿Qué hicimos para trabajar el branding de marca? Recuperamos al niño de Chiquilín, y lo convertimos en protagonista e icono de marca. Los packs de la variedad estándar mantuvieron el rojo original, pero el bodegón se simplificó para darle foco a la galleta. A través de la ilustración hicimos un guiño al dibujo original del niño Chiquilín.

Al ser un producto de la casa Artiach, recuperamos el logotipo vintage y lo incorporamos al pack para compartir protagonismo en facing con Chiquilín, creando un look muy potente en cuanto a brand building. Una propuesta clara y directa que consiguió ganar notoriedad de marca e impacto en el lineal. A partir de este rediseño se llevaron a cabo distintas piezas de comunicación y merchandising, con una fuerte presencia en TV y digital, dando a conocer el nuevo branding de marca de Chiquilin a su público.